• Desde mis inicios en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona, trabajo a partir de la realidad, tanto en el dibujo y la pintura como en la escultura. La realidad tiene matices que el cerebro no puede improvisar.
    Tengo la necesidad de que el material tenga las huellas de mis manos, de que la parte artesanal sea visible. Necesito experimentar los objetos, también de forma violenta, torturarlos con la visión y con las manos.